¿Qué hay dentro de una semilla? Anatomía de la semilla

Nivel: Primaria (6-7 años) | Autor(es): Material traducido de La main à la pâte | País: Francia | Fecha de publicación: 12/12/2012

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Referencias didácticas

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Propósitos


Descripción

Utilizando un instrumento de aumento, los alumnos descascarillan y observan el interior de distintas semillas. Descubren

distintos órganos y los dibujan: el germen, los elementos de reserva y la envoltura protectora. Identifican definitivamente los
elementos de la muestra: ¿Es o no es una semilla?

 

Como la tarea es delicada debido al tamaño de las semillas, el profesor puede descascarillar la semilla escogida como referencia para mostrar a los alumnos la técnica que deben utilizar. Las muestras que hay que observar y comparar han sido
puestas en remojo la noche anterior para reblandecer los tegumentos y facilitar el trabajo de los alumnos.

Sugerencias Didácticas

 

Individualmente 
 
Los alumnos descascarillan la semilla y dedican un rato a la observación autónoma. En función del material disponible, pueden empezar por una observación a simple vista y luego utilizar un instrumente de aumento (lupa binocular, lupa de mano).
Paralelamente a la observación, hacen un dibujo para poder comparar lo observado con sus concepciones iniciales.
 
Síntesis colectiva
 
Una fase de debate colectivo conduce a un dibujo individual estructurado y anotado. En el dibujo pueden destacarse los gérmenes, con sus dos hojas embrionarias blancas8 (que pueden designarse con el término de cotiledones o primeras hojas),
bien visibles en el caso de la judía (las dos mitades interiores de la semilla) y la “piel” o envoltorio (o tegumento).
 
 
Individualmente
 
Con la intención de poder generalizar, los alumnos observan otras semillas para ver si identifican los mismos constituyentes. A partir de este momento, ya no observan todos la misma semilla: hay que diferenciar las observaciones para luego
poder generalizar.
 
Las muestras que no habían crecido pero que se habían conservado con cuidado seguramente no contenían gérmenes. Esto
se puede verificar aplastando las pequeñas “semillas” de naturaleza mineral: se obtiene polvo, no gérmenes. Además, alrededor de la semilla no hay ninguna envoltura (tegumento).
 
Se llevan a cabo observaciones idénticas con semillas de naturaleza orgánica, pero inanimadas. Se constata que algunas
muestras que no han crecido están en proceso de descomposición (cuando se abren huelen mal). Estas semillas, pues, son
“inviables” (no maduras) o están muertas (debido a las condiciones de germinación).
 
8. En el caso de las leguminosas (judía, guisante, lenteja, etc.), vegetales dicotiledones (embrión con dos cotiledones), las dos hojas embrionarias se hacen cada vez más pequeñas (las reservas que éstas constituyen van siendo utilizadas poco a poco) y terminan por desaparecer cuando la plántula se desarrolla. En el caso del maíz y las gramíneas (trigo, “césped”, etc.), vegetales monocotiledones (embrión con sólo un cotiledón), uno de los dos cotiledones no se desarrolla: sólo se ve salir una hoja embrionaria de la semilla porque la otra, que realiza la función de órgano de reserva, se queda dentro o en el substrato.

 

Materiales de trabajo