El recorrido de la sangre

Nivel: Primaria (8-10 años) | Autor(es): Material traducido de La main à la pâte | País: Francia | Fecha de publicación: 21/01/2013

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Referencias didácticas

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Propósitos

 

El objetivo de esta experiencia se diferencia en tres grados de complejidad, sin
embargo se pueden manejar de forma independiente y profundizarse en uno sólo.
Reconocer el latido y el pulso como resultado del trabajo del sistema circulatorio,
conocer sus valores normales y las razones por las que pueden modificarse.
Conocer el funcionamiento del corazón y algunas propiedades de los diferentes
vasos sanguíneos.
Reconocer la interacción entre el sistema circulatorio y otros sistemas mediante la
identificación de la circulación mayor, la menor y la portal.


Descripción

 

Para que los niños y las niñas conozcan el funcionamiento de su sistema
circulatorio, se proponen tres ejercicios: el primero consiste en escuchar el latido del
corazón, ubicar el pulso en diferentes partes del cuerpo y medirlo durante un
minuto, permitiendo el reconocimiento de los valores normales de estos signos.
En el segundo se plantea la construcción de un modelo sencillo del corazón y un
vaso sanguíneo, con un globo y una manguera. Este permitirá reconocer diferentes
aspectos del sistema circulatorio como la tensión arterial, las diferencias entre venas
y arterias, y la estructura del corazón y sus movimientos.
El tercero consiste en incluir en una silueta humana las imágenes que se tienen
disponibles del sistema circulatorio, dibujando las que no están presentes,
acercándose al reconocimiento de la circulación mayor (general), la menor
(pulmonar) y la portal (hepática).
Los tres ejercicios están orientados a evidenciar aspectos particulares del sistema
circulatorio. Alrededor de ellos es necesario identificar las acciones que los niños y
niñas pueden realizar para cuidar este sistema.

 

·  Circulación mayor o general, menor o pulmonar y portal o hepática.
·  Anatomía y fisiología del corazón: el latido y los movimientos diástole y sístole.
·  Vasos sanguíneos: arterias, venas y capilares, semejanzas y diferencias.
·  Composición de la sangre, hematopoyesis, y tipos sanguíneos.
·  Tensión arterial y alteraciones de la misma.
·  Cuidados del sistema cardiovascular.
 
Es importante recordar que los niños conocen estos temas desde un lenguaje más
sencillo, por ejemplo saben que hay una sangre más oscura que otra, aunque no
reconocen la razón de estas diferencias. Este reconocimiento es al que se dirigen los
temas, más que hacia el hecho de saber por ejemplo, que la una se nombra sangre
arterial y la otra sangre venosa.

 

Los modelos pueden armarse sobre mesas en las que los niños estén organizados
por grupos. También se puede emplear el suelo para colocar las siluetas de la
actividad anterior.
 
Es preciso llamar la atención de todos sobre el cuidado en el uso del agua, para
evitar que los niños y las niñas se mojen o dañen sus útiles escolares.

 

 

La Reflexión
Para concluir se usará una de las siluetas de la actividad anterior. Es importante
recoger los demás materiales previamente, de lo contrario será muy difícil que los
niños y las niñas presten atención. En la silueta se ubicarán las partes relacionadas
con la circulación y se complementará pidiéndole a los diferentes grupos que
dibujen los vasos sanguíneos más importantes y busquen relaciones con otros
sistemas (como el respiratorio en los pulmones o el digestivo en los intestinos...)
Permitiendo tratar la circulación mayor (general), la menor (pulmonar) y la portal
(hepática).
Es importante que los niños y las niñas unifiquen sus conocimientos sobre la
circulación, el corazón, los vasos sanguíneos y su funcionamiento, de acuerdo a lo
vivido durante esta experiencia. En este punto el profesor o profesora actuarán
como un verificador de las conclusiones que todos puedan obtener, dirigiendo y
moderando el dialogó, más que dando explicaciones.
Para terminar se puede dirigir el diálogo hacia la identificación de acciones que los
niños y las niñas puedan realizar para mantener sano su sistema circulatorio.

Sugerencias Didácticas

 

Los grupos de cuatro estudiantes deben organizarse antes de comenzar la actividad,
reasignando y recordando los roles de vocero, responsable de materiales, secretario
y director científico. De esta manera se evitan interrupciones durante la actividad.
 
Exploración de referentes
Para iniciar el diálogo sobre la circulación se pueden usar las siguientes preguntas:
¿Qué sucede cuando nos hacemos una herida y la piel se rompe?
¿De dónde viene la sangre?
¿Qué pasa si una herida no deja de sangrar?
¿Dónde más han oído hablar de la sangre y qué han oído?
¿Han visto al alguien donar sangre, para qué lo hacen?
¿Saben que tipo sanguíneo son y qué es eso?
¿Han oído a su corazón latir, cuándo?
Partiendo de las respuestas que los niños y las niñas den, se pueden plantear otras
preguntas más complejas:
¿Qué es y qué hace el corazón?
¿Qué es y por qué se necesita la sangre?
¿Por qué es roja la sangre?
¿De dónde viene, para donde va y por dónde circula la sangre?
¿Cuál es la diferencia entre la sangre clara (arterial) y la sangre oscura (venosa)?
¿Qué son las venas y las arterias y cuál es su diferencia?
En este momento pueden hacerse algunas claridades como por ejemplo cómo es y
cómo funciona el corazón. Puede pedir a los niños y las niñas que opinen respecto a
cómo creen que son algunas estructuras del sistema circulatorio como las venas y
las arterias, para que al armar el modelo consideren estas características.
El Descubrimiento
Para iniciar se puede preguntar a los niños y niñas ¿qué es el latido del corazón?
¿Qué es el pulso? Y ¿cuál es la diferencia entre los dos?
A partir de sus respuestas se les pedirá que los ubiquen en su cuerpo.
 
En este momento, al responsable de material de cada grupo se le entrega la
manguera y el embudo para construir de forma muy rápida un estetoscopio
conectando el embudo con la manguera, y con él se les pedirá que traten de
escuchar el latido.
Se hablará entonces sobre los movimientos del corazón y sobre ritmo cardiaco. A
continuación se les pedirá que cuenten su pulso durante un minuto, para lo cual el
profesor o profesora llevara el tiempo con el cronómetro. El secretario o secretaria
del grupo debe registrar su información obtenida y la de sus tres compañeros y
compañeras.
 
Los niños y las niñas beben compartir sus resultados y dialogar respecto a las
posibles diferencias o similitudes ¿Siempre late igual el corazón? ¿Qué tan rápido y
qué tan lento puede llegar a latir? ¿Existen riesgos si cambia el ritmo cardiaco? Se
pretende que los niños y las niñas reconozcan los valores normales a los que late el
corazón.
Ahora, se le entregará al responsable de materiales de cada grupo un globo con un
poco de agua, una manguera y una banda elástica, con los que construirán un
modelo sencillo del corazón y un vaso sanguíneo. La banda elástica se usa para
ajustar el globo en la manguera. Este modelo permite abordar diferentes
propiedades del sistema circulatorio.
 
Se les pide a los niños y niñas que, manteniendo el globo horizontal y la manguera
hacia arriba, opriman con suavidad el globo hasta que salga agua de la manguera.
Luego harán lo mismo pero manteniendo la manguera hacia abajo. Esto permite
preguntarse si es más fácil que la sangre baje o suba en el cuerpo, por lo que se
pueden abordar las diferencias que hay entre las venas y las arterías que resuelven
esta situación.
 
 
También se les pide a los niños y niñas que tapen con sus manos la boca de la
manguera y que opriman el globo con suavidad y luego un poco más fuerte. Desde
aquí puede hacerse una aproximación a lo que es la tensión arterial.
Además se pueden comparar el modelo construido y las imágenes que los niños y
las niñas tienen del corazón. Esto permitiría reconocer que la sangre no solo sale del
corazón sino que también llega a él y por tanto, se podrá abordar la estructura
misma del corazón y la presencia de dos movimientos cardiacos (diástole y sístole).
La Reflexión
Para concluir se usará una de las siluetas de la actividad anterior. Es importante
recoger los demás materiales previamente, de lo contrario será muy difícil que los
niños y las niñas presten atención. En la silueta se ubicarán las partes relacionadas
con la circulación y se complementará pidiéndole a los diferentes grupos que
dibujen los vasos sanguíneos más importantes y busquen relaciones con otros
sistemas (como el respiratorio en los pulmones o el digestivo en los intestinos...)
Permitiendo tratar la circulación mayor (general), la menor (pulmonar) y la portal
(hepática).
Es importante que los niños y las niñas unifiquen sus conocimientos sobre la
circulación, el corazón, los vasos sanguíneos y su funcionamiento, de acuerdo a lo
vivido durante esta experiencia. En este punto el profesor o profesora actuarán
como un verificador de las conclusiones que todos puedan obtener, dirigiendo y
moderando el dialogó, más que dando explicaciones.
Para terminar se puede dirigir el diálogo hacia la identificación de acciones que los
niños y las niñas puedan realizar para mantener sano su sistema circulatorio.

 

Materiales de trabajo

  • De Discovery Box Un globo, un embudo, una manguera, una banda elástica y las imágenes de las partes del cuerpo para cada equipo de cuatro estudiantes.
  • El profesor o profesora usará el cronómetro. Para traer Por niño o niña: El cuaderno de ciencias y un lápiz, esfero o color.
  • Para todos: Agua para llenar el globo y uno o dos recipientes para contenerla y para recogerla al finalizar la actividad.
  • Las siluetas hechas en la actividad anterior, y marcadores o colores para escribir en ellas.