Documentos y testimonios para el maestro y para la clase

Nivel: Primaria (11-12 años) | Autor(es): Material traducido de La main à la pâte | País: Francia | Fecha de publicación: 26/02/2008

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Referencias didácticas

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Propósitos


Descripción

Consejos sobre la diferencia entre simulación y realidad, fotos de coronas solares y el desarrollo de un eclipse.

Sugerencias Didácticas

Simulaciones y realidad

Conviene anotar aquí que el papel de las simulaciones de eclipse de Sol es explicar su mecanismo y no de ilustrarlo: en efecto, las manchas de sombra obtenidas con los cuerpos-Luna tienen siempre un diámetro muy importante con respecto a los cuerpos-Tierra. Así que para evitar que los estudiantes conserven una imagen, n falsa, pero si desproporcionada de lo que pasa en la realidad, el Maestro debe disuadir a los niños, por ejemplo de diseñar el globo terráqueo sobre el gran círculo de Bristol de las experiencias precedentes, e incluso de tomar el mapamundi de la clase para repetir la simulación, con una bola-Luna.

El profesor explicará que el Sol, estando muy alejado de la Luna y ésta muy alejada de la Tierra, el impacto del cono de sombra lunar no afecta más que una región muy limitada de nuestro planeta: podrá materializar l tamaño sobre el mapamundi apoyando solo la punta de un rotulador borrable negro. Mostrará luego que ocurre lo contrario en la zona de penumbra, la región concernida, estando ella, extendida ampliamente alrededor de la sombra: con un rotulador borrable de color más claro, coloreará alrededor del punto negro un “gran” círculo de 8 a 10cm de diámetro. Finalmente, mostrará que la banda de totalidad se reduce sobre el mapamundi en una línea simple.

Fotos coronadas

Contrariamente a su primera interpretación de los documentos sobre los eclipses de Luna, los niños van a realizar de repente una “lectura” general de numerosas fotografías tomadas durantes eclipses de Sol: en particular, el eclipse parcial de Sol no se confundirá más con una Luna en creciente¡

Los clichés en colores « reales » serán presentados primero:

Foto 1
Luego los que se obtienen con diversos filtros :

Foto 2
La corona solar fotografiada desde Markovo, en Siberia oriental, durante el eclipse total del 22 de julio de 1990, con la ayuda de un filtro neutro radial (crediot : Universidad de Kiev-Cnrs)

Y finalmente, los clichés en « colores falsos » indicando los gradiantes de temperatura:

Foto 3

Nuestros escolares admirarán en la corona solar, diversamente tratada según los clichés, algunos señalarán los detalles de su “textura”, es decir los jets coronados (foto 2). Señalarán también las protuberancias, inmensos jets de materia que suben en ocasiones hasta 500.000 km de altura antes de caer de nuevo en arcos majestuosos. Por otra parte, quedará intrigados, sin duda, por las « pequeñas bolas de luz que rodean el Sol negro” (granos de Baily): sin embargo, si ellos pudieron simular este fenómenos durante la “manipulación” con el puño cerrado frente a una lámpara, comprenderán entonces fácilmente el papel de las montañas de la Luna situadas alrededor del disco.

Al igual que para el eclipse de Luna, una serie fotos muestran el desarrollo de un eclipse de Sol en su fase parcial permitirá juegos de replanteamiento en orden cronológico de las imágenes.

Desarrollo del eclipse del 11 de agosto de 1999

Sólo en el 2081¡, los parisinos verán su primer eclipse total del XXI siglo. Por lo tanto, es mejor que no se pierdan el último del segundo milenio, visible un poco a norte de la capital. Sin embargo, no será necesario esperar tanto tiempo, siempre y cuando se vayan a buscar otros cielos, tal vez dentro de un avión charter fletado por “tour operador” americano: esto se hace cada vez con más frecuencia¡ En Francia, las sociedades de astronomía organizan también viajes que ofrecen todas las garantías de seriedad y de competencia.

Recordemos algunos datos con respecto a este eclipse. El siguiente documento muestra que la banda de totalidad se extendía de Cherbourg a Strasbourg, pasando por ciudades importantes como Le Havre, Rouen, Reims, y Metz. Al norte y al sur de esta banda, hasta el nivel de Clermont-Ferrand, el eclipse era parcial de 99 a 90%. Aún más al sur, hasta los Pirineos, el disco solar estaba oculto entre 90 et 80%.

Del lado de los horarios, el cronometraje de desplazamiento de la mancha de sombra a lo largo de la banda de totalidad entre el Cotentin y Alsacia era el siguiente:

(Fuente SAF)

Al final de la mañana, entre 12h 16 (hora local), la punta del cono de sombra de la Luna alcanzaba primero Cherbourg (después de haber atravesado el Atlántico norte y tocado la Cornouaille), luego Le Havre solamente 3 minutos después¡ La mancha de sombra de forma elíptica y con una extensión de kilómetros, pasaba enseguida por Rouen y luego a 30km al norte de Paris: ya eran entonces las 12h 23. (los parisinos asistían por su parte, a un eclipse parcial de 99.2%¡ pero atención: ellos no habían nada de lo que describiremos más adelante porque el Sol no estaba completamente oculto¡). La mancha se dirigía hacia el este, sumergiendo Reims durante la noche durante casi dos minutos, luego Metz y finalmente Strasbourg. Eran apenas las 12h 32 cuando pasó la frontera alemana: y allí siguió su periplo a través de Alemania, Austria, Hungría, Bulgaria, Turquía, Irán, Pakistan, para terminar su trayectoria en el golfo de Bengala. Debió recorrer en total 14 000km en3 horas y 7 minutos, a una velocidad promedio de más de un kilómetro por segundo¡

Fase parcial de un eclipse total

Al principio, todo pasa como en un eclipse parcial ordinario. Luego, desde que el disco se oculta en más de un 70%, la claridad del ambiente disminuye sensiblemente, dando la impresión de un cielo cada vez más nublado. Desde que el Sol se esconde en un 90%, la luminosidad declina considerablemente y el paisaje toma un aspecto de “plomo” muy particular, mientras que se observa igualmente una caída sensible de la temperatura y que el viento se levanta. En los alrededores, las aves hacen un verdadero zafarrancho, mostrando su inquietud. Después, todo va aún más rápido.

Un minuto antes de la fase total, es posible que algún extraño fenómeno se produzca (como el 11 de agosto de 1999): será visible bien sea en el piso si es claro, o en las superficies blancas (muros o sabanas extendidas). En efecto, curiosas bandas paralelas, sombrías y claras alternadas, empiezan a circular y se suceden rápidamente: se le ha bautizado “sombras voladoras”, nombre muy evocador¡ Se producen por el carácter no homogéneo de la atmósfera terrestre que atraviesa los rayos solares, y al viento.

Fase de totalidad

Veamos la narración de ese momento inolvidable, tal como lo vivimos el 11 de agosto pasado, un poco al norte de Beauvais, gracias a una escampada providencial.

12 horas y 21 minutos, suspenso. « Urra¡ ya está¡¡¡” sin sombras gigantescas en el horizonte, pero con una bella noche “crepuscular”” que cayó en pocos segundos: el cielo tiene ahora un color azul aguamarina suntuoso, muy profundo. A lo lejos, sobre el contorno del horizonte, los magníficos resplandores de una puesta de sol, o más bien de miles de soles encerrándonos. Un silencio impresionante se impone sobre los gritos de alegría: cada uno está solo, súbitamente, en un prodigioso frente a frente con el inmenso Universo.

Miro con intensidad la extraordinaria aparición que surge frente a mi: alrededor de un globo de una negrura absoluta, se despliega en todas las direcciones una vasta corona diáfana de un blanco plateado muy sutil, donde ningún cliché podrá nunca repetir su magnificencia.


No lejos del Sol eclipsado, un poco más abajo, un astro brilla con todos sus fuegos: el planeta Venus¡ El planeta Mercurio también debería ser visible, pero débilmente. Y como casi no lo veo, igual que con las estrellas previstas, dirijo mi mirada hacia la gloriosa aparición.

Mi ojos, ahora habituado a la oscuridad, es atraído por las minúsculas excrecencias de un rojo vivo, diseminadas por el contorno del disco negro: “las protuberancias¡”. Se trata de gigantescos jets de materia solar que caen a veces en arcos majestuosos y bajo los cuales nuestro planeta se sentiría muy a gusto. Me he retirado las gafas y he fijado mi pequeño par de binóculos 8x30 (comprados esta primavera para observar los pájaros): heme aquí bruscamente más cerca del astro eclipsado, convirtiéndome en el testigo improvisado de su breve intimidad con la Luna. Trato de moverme lo menos posible, ya que el menor temblor pone a bailar a la visión. Las protuberancias son esplendidas, sobre todo una que está abajo, impresionante…

Y como mi mirada se desliza hacia la corona, recibo un choque. No, no es posible, pero si lo es: finos rayos sueltos y nacarados recorren la corona solar y en una radiación sutil, dan al conjunto el efecto de “golpes de pincel” tan característico que pude admirar bajo numerosos clichés: “los jets coronados”¡” Traducen a su manera la intensa actividad de nuestra estrella. Nunca, con tan modestos binóculos, hubiera pensado poder distinguirlos tan bien¡

Me regocijo interiormente mientras que los segundos se escapan de manera inexorable. De repente, un LISERÉ escarlata aparece en el borde derecho del disco negro: “la cromosfera¡” Esta es la baja atmósfera del Sol, de dónde parece surgir pronto un enorme “grano” de luz muy intensa, de un maravilloso brillo, como un diamante celeste: “un grano de Baily¡”.

El astrónomo del mismo nombre fue el primero en comprender su naturaleza : montañas lunares erizan el borde derecho del astro, entre las cuales pueden deslizarse uno o varios rayos de Sol justo antes de su reaparición. Suntuoso regalo de adiós-

31 de julio de 1981. durante unos cien segundos, la noche cae al mediodía en la región de Tselinograd, en Kazajistan (Crédito : Serge Koutchmy, IAP-CNRS)

Una luz enceguecedora siguió luego, cazando de un solo golpe la noche azul y la visión sublime. Cerré los ojos, boquiabierto, en los dos sentidos del término. Cuando los volví a abrir, estaba de nuevo bañándome en una extraña claridad metálica: feliz, colmado, pero lleno de frío.

Reaparición del Sol

Pongan atención, sobre todo si se tiene el ojo pegado al ocular de un objetivo, en el momento en el que la luz va a reaparecer sobre el lado derecho del disco¡ Esto marcará el fin de la fase de totalidad. Para los espectadores, el tiempo habrá parecido muy corto pero todos serán conscientes de haber visto aun momento excepcional, que los marcará profundamente. Por esta razón, el espectáculo de un eclipse total merece en verdad desplazarse, incluso si se tiene que correr el riesgo de un tiempo desfavorable a última hora.

Recordemos que las personas que las personas que no estaban en la banda de totalidad durante el eclipse total del 11 de agosto de 1999, pudieron no obstante asistir a un eclipse parcial, de 80 a 99%, según el lugar donde se encontraban en Francia. Las siguientes líneas les harán evocar sin duda algunos recuerdos…si no es así, deberán esperar hasta el 3 de octubre de 2005: buena ocasión para preparar a los niños para vivir el acontecimiento¡

Inicio de un eclipse parcial

Reunidos antes del comienzo del fenómenos, los niños se asombrarán al no ver a la Luna en el cielo Seguro, ya que la Nueva Luna es siempre visible, de día como de noche¡ Durante la jornada, es debido a la luz solar y a la atmósfera que son lado oscuro toma el color del cielo y se confunde con él. Al respecto, los estudiantes recordarán que cuando la Luna está en creciente, en cuarto, o GIBBEUSE, su parte “noche” no es nunca visible (salvo cuando se produce el fenómeno llamado “luz cenicienta”, la Tierra envía hacia la Luna un poco de luz solar).

Si el Maestro pudo tener acceso a informaciones sobre lo que los astrónomos llaman « el primer contacto » del disco luna sobre el del Sol (sobre todo en el lugar preciso donde se producirá), nos pasaremos los filtros solares de mano en mano unos minutos antes. El movimiento real de la Luna, efectuándose de oeste a este, es por lo tanto sobre la mitad derecha del borde del Sol que habrá que aguardar el contacto, -sabiendo eso sí que no será verdaderamente perceptible uno o dos minutos después. El Maestro deberá atraer la atención de los estudiantes sobre el hecho de encontrarse ahora en el cono de la penumbra de la Luna¡ Como ellos se sorprenderán de que sea aún “tan claro”, él les recordará que durante las simulaciones, las zonas de penumbra eran también muy claras.

Avance del eclipse

A continuación, el eclipse avanzará, la escotadura crecerá más o menos. La parte luminosa, por el contrario, va a disminuir al menos hasta tomar por momento el aspecto de un creciente que parecerá volcarse “lentamente durante el paso de la Luna (fig 11). Precisemos también que, cualquiera sea la importancia de la superficie oculta en un eclipse parcial, la Luna continua siendo invisible: la parte escotada, aún a 99%, mantiene el color del cielo a su alrededor¡ (Lo que significa que la ocultación debe ser de 100% para que se produzcan los fenómenos descritos antes). En cuanto a la luminosidad ambiente, no parece afectarse mucho, mientras el disco no esté oculto en una tercera parte. Además, algunas actividades muy interesantes van a poder ser realizadas con los niños.

 

Materiales de trabajo