Acerca de Indágala

La indagación es un enfoque para la enseñanza y el aprendizaje de las ciencias que se ha venido utilizado de forma creciente en muchos países del mundo. En América Latina, la metodología indagatoria se aplica a través del programa de Enseñanza de Ciencias Basados en la Indagación, denominado ECBI.

Esta metodología pretende lograr aprendizajes significativos y duraderos en los estudiantes, considerando:

  • La interacción con problemas concretos
  • El planteamiento de problemas interesantes para los estudiantes
  • La capacidad que los estudiantes tienen para hacer sus propios descubrimientos
  • La construcción activa del aprendizaje

Etapas de la metodología

El esquema de trabajo anterior se plasma en cuatro grandes momentos o etapas de la metodología:

Etapa

Descripción

Focalización

Los estudiantes exploran y explicitan sus ideas respecto a la temática, problema o pregunta a investigar. Estas ideas previas son el punto de partida para la posterior experimentación. Es necesario en esta etapa iniciar la actividad con una o más preguntas motivadoras, que permitan al docente recoger las ideas previas de los estudiantes acerca del tema en cuestión. Es fundamental para el éxito del proceso de aprendizaje que los estudiantes puedan contrastar sus ideas previas con los resultados de la exploración que sigue.

Exploración

Se inicia con la discusión y realización de una experiencia cuidadosamente elegida, que ponga a prueba los prejuicios de los estudiantes en torno al tema o fenómeno en cuestión. Lo importante es que ellos puedan comprobar si sus ideas se ajustan a lo que ocurre en la realidad o no. Es muy importante propiciar la generación de procedimientos propios por parte de los estudiantes, es decir, que sean los propios estudiantes, apoyados por el docente, los que diseñen procedimientos para probar sus hipótesis. Al igual que en el trabajo de los científicos es fundamental el registro de todas las observaciones realizadas.

Comparación o contraste

Se confrontan las predicciones realizadas con los resultados obtenidos. Es la etapa en que los estudiantes elaboran sus propias conclusiones respecto del problema analizado. Es aquí donde el docente puede introducir algunos conceptos adicionales, terminología asociada, etc. Es importante que los estudiantes registren con sus propias palabras los aprendizajes que ellos han obtenido de la experiencia, y luego compartan esos aprendizajes para establecer ciertos “acuerdos de clase” respecto del tema tratado. Así, los conceptos se construyen entre todos, partiendo desde los estudiantes, sin necesidad de ser impuestos por el docente previamente.

Aplicación

Poner al alumno ante nuevas situaciones que ayuden a afirmar el aprendizaje y asociarlo al acontecer cotidiano. Esta etapa permite al docente comprobar si los estudiantes han internalizado de manera efectiva ese aprendizaje. En este momento se pueden generar nuevas investigaciones, extensiones de la experiencia realizada, las que se pueden convertir en pequeños trabajos de investigación a los estudiantes, en los que ellos apliquen y transfieran lo aprendido a situaciones nuevas.

La planificación ideal para la instrucción indagatoria reconoce estos elementos y considera formas de ayudar a los estudiantes a progresar a los niveles más altos de indagación a través de procesos graduados.

Los 10 principios

  1. Los estudiantes observan un problema que es real y que les resulta familiar. A partir de este problema hacen una investigación que les permite descubrir el conocimiento que se asocia al problema.
  2. En el desarrollo de la investigación, los estudiantes van elaborando hipótesis y planteando argumentos con sus propias palabras. Ellos discuten sus propias ideas y poco a poco van construyendo su propio conocimiento.
  3. Las actividades que desarrollan los estudiantes obedecen a una secuencia que organiza el profesor a objeto que el conocimiento que van construyendo esté graduado y debidamente coordinado.
  4. Se requiere de varias sesiones semanales para un estudio acabado de un problema en particular. Esto implica que la actividad a realizar no necesariamente esté en el programa de estudio pero sí que esté relacionado o bien que sea parte de él. En todo caso, se puede modificar la duración de las actividades para ocupar más contenidos del programa.
  5. Cada estudiante lleva un registro individual: bitácora. En éste cuaderno especial el estudiante anota todo lo que observa, concluye y aprende del problema que está estudiando.
  6. El objetivo final de toda actividad indagatoria es que el estudiante se apropie, progresivamente, de aprendizajes. Así el aprendizaje les será significativo. En el proceso también habrá consolidación de la expresión oral y escrita en torno a los aprendizajes.
  7. En el trabajo de los estudiantes se integrará la familia y la comunidad.
  8. A los estudiantes les colaborarán los "pares científicos" del entorno cercano: universidades, grandes escuelas, otras entidades educacionales.
  9. Los centros de formación cercanos a la escuela ponen a disposición de los profesores de la escuela su experiencia en didáctica y en procesos pedagógicos.
  10. En Internet habrá módulos de actividades basadas en la metodología para que pueda implementar en su clase, a su vez que también habrá información y respuestas a sus inquietudes acerca de ella. Asimismo podrá participar en redes de profesores que estén trabajando en la misma línea.

Una aclaración sobre los 10 principios

Principio 1

Los niños observan un objeto o un fenómeno del mundo real, cercano, perceptible, y experimentan sobre el mismo.
Por “objeto” se debe comprender objeto de estudio, por ejemplo, el agua, el cielo, los ciclos de la vida, la nutrición de las plantas, las mezclas… es decir, no debemos limitarnos al estudio de los objetos materiales, naturales o fabricados, que se pueden tocar o manipular.
El mundo real no debe ser una realidad depurada, simplificada, reconstruida; inicialmente podrá partir de cierta globalidad y complejidad, de la cual será necesaria una elección compartida, próxima y sensible: se trata de partir del conocimiento que tienen los estudiantes, de aquello que utilizan y frecuentan.

Principio 2

En el transcurso de sus investigaciones los niños argumentan y razonan, ponen en común y discuten sus ideas y resultados, construyen su conocimiento. Una actividad manual no es suficiente.
El rol del alumno no se debe limitar a la mera observación, a la constatación carente de reflexión, de confrontación de ideas con sus compañeros.
Argumentar es defender un punto de vista aportando elementos convincentes. En este proceso, el rol del maestro es ser mediador, es decir, intermediario entre la ciencia y los alumnos, así como experto, referencia en lo que concierne al dominio científico. El maestro debe intervenir, particularmente, en los momentos de debate o de puesta en común.

Principio 3

Las actividades que el maestro propone a sus estudiantes están organizadas en secuencias, buscando un proceso de aprendizaje organizado. Ellas derivan de los programas y permiten la autonomía de los estudiantes.
Una actividad se inscribe siempre en un contexto, y así es como lo percibe el estudiante. Tendremos, entonces, que considerar con frecuencia una sucesión de actividades que constituirán una secuencia.
La autonomía de los estudiantes será requerida si la organización de sesiones de clase responde, por ejemplo, a la realización múltiples evaluaciones, a la participación en la elaboración dispositivos, a tener la posibilidad de equivocarse, etc.

  Principio 4

Se debe consagrar un volumen mínimo de dos horas semanales a un mismo tema, a lo largo de varias semanas. La continuidad de las actividades y de los métodos pedagógicos se asegura en la unidad de la escolaridad.
Un mismo tema será desarrollado durante varias semanas para evitar que los temas que apenas han sido esbozados se dispersen y sean rápidamente abandonados, y para dar a los alumnos el tiempo de indagar y construir su propio conocimiento.
Se debe buscar la continuidad en las actividades y los métodos. En efecto, los estudiantes tienen un contexto personal y escolar que se ha desarrollado de manera continua desde del jardín infantil. El maestro debe ser conciente del lugar que ocupa la sesión dentro de este continuo para el desarrollo de una competencia dada. Adicionalmente, es necesario un acuerdo previo entre los profesores de los diferentes ciclos para el seguimiento ordenado de las diferentes partes de los programas y la continuidad en los métodos de enseñanza.

  Principio 5

Cada estudiante tiene un cuaderno en el que registra sus experiencias con sus propias palabras.
El cuaderno de experiencias constituye un soporte escrito (palabras, frases, dibujos, etc.) de los diferentes momentos de la actividad científica del estudiante. Este puede comprender dos partes:

  • Una parte libre, espontánea, en un principio desordenada (progresivamente, tanto con la ayuda del profesor como por autocorrección, el alumno puede organizar sus notas, mejorar su ortografía y su expresión escrita).
  • Una parte institucionalizada, fruto de un consenso investigado y obtenido con la ayuda del profesor, testigo de un saber compartido.

Para el estudiante, la importancia de este “cuaderno” es múltiple: cumple la función de memoria, de testigo del progreso, de la evolución en el transcurso del año escolar, incluso de un ciclo; constituye una herramienta de comunicación con los demás (compañeros, profesores) así como un soporte para desarrollar y construir su reflexión.
Allí el maestro encontrará información sobre el imaginario de los alumnos, el estado del progreso del aprendizaje, y lo tendrá en cuenta para organizar y, eventualmente, modificar el contenido de la sesión de clase.
El cuaderno de experiencias es uno de los elementos de mayor importancia en el proceso preconcebido por los programas ECBI.

  Principio 6

El principal objetivo es una apropiación progresiva de conceptos científicos y de técnicas operacionales por parte de los estudiantes, acompañada por la consolidación de la expresión oral y escrita.
En este punto se afirma el fuerte vínculo entre el aprendizaje científico y el aprendizaje de la lengua. Esto puede conducir a una motivación recíproca para el aprendizaje de los dos campos, pero, en ocasiones, a un bloqueo para los estudiantes que no logran plasmar sus ideas en palabras de forma adecuada, lo que hace necesaria la vigilancia de los profesores para que cada estudiante pueda expresarse.

  Principio 7

Las familias y los barrios son partícipes del trabajo que se realiza en clase.
La referencia que se hace del mundo exterior en el colegio es notoria desde el principio. Ésta debe ir acompañada, con frecuencia, de la valorización de los conocimientos provenientes del ambiente familiar de los estudiantes. Se trata, también, en tanto sea posible, de involucrar a las familias en el proceso de aprendizaje de sus hijos. Sin embargo, conviene, al mismo tiempo, vigilar, con el fin de evitar reforzar las desigualdades ligadas a los diferentes entornos familiares.

  Principio 8

Localmente, los miembros asociados de organizaciones científicas (universidades, colegios) acompañan el trabajo de la clase ofreciendo su competencia a disposición.
Los interlocutores científicos constituyen un apoyo y un garante para el profesor, pero no deben sustituirlo en ningún caso, pues el profesor es el único responsable de la enseñanza. No obstante, conocer científicos puede ser motivador para los alumnos.

  Principios 9 y 10

Localmente, los institutos universitarios de formación de maestros ponen su experiencia pedagógica y didáctica al servicio del profesor.
El profesor puede obtener módulos para poner en práctica, ideas de actividades y respuestas a sus preguntas en la página web IndagaLA, del programa ECBI, www.indagaLA.org. También puede participar en un trabajo en conjunto, dialogando con sus colegas, con educadores y científicos.